Las mujeres somos cíclicas

Entendiendo el ciclo menstrual y su relación con nuestro estado anímico y facultades físicas.

No somos volátiles, no estamos locas: Somos cíclicas.

Cada mujer tiene un ciclo menstrual diferente pero en todas está influido por un gran número de hormonas ováricas y otras procedentes del cerebro, más exactamente del hipotálamo e hipófisis. Las concentraciones hormonales y las proporciones entre ellas van a determinar el inicio del ciclo.

FASE MENSTRUAL

Un nuevo ciclo comienza con el primer día de regla.

Estos primeros días de la fase menstrual se caracterizan por retención de líquidos, sensación de hinchazón, posiblemente dolor provocado por calambres, contracciones musculares del útero y mayor irritabilidad provocada por una menor tolerancia la estrés.

El ejercicio físico mejora estos síntomas, especialmente si es moderado o con mayores pausas entre series, ejercicios que no requieran un gran aporte de oxígeno.

A partir del tercer día de regla nos sentimos diferentes, el ovario ha comenzado a madurar un nuevo grupo de folículos y por lo tanto nuestra fertilidad va en aumento. Aumenta la producción de estrógenos y tenemos un sangrado más escaso, en algunas mujeres ya les ha cesado. Comienza la fase postmenstrual.

FASE POSTMENSTRUAL

Aquí mi cerebro está inundado de estrógenos, nos sentimos con mucha energía y el mundo nos parece maravilloso, queremos retos y minimizamos cualquier problema que surja.

Tenemos más fuerza y resistencia para el ejercicio físico, así que podemos utilizar estas facultades para intensificar los ejercicios, esta etapa dura hasta después de la ovulación que marcará el pico de nuestra fertilidad.

FASE POSTOVULATORIA

La progesterona aumenta y nuestro cuerpo se prepara para un embarazo, el útero también ya está acondicioneado para recibir al producto de la concepción. Normalmente pasan los días y no existe un cigoto al que dar alojamiento y manutención. Nuestro organismo interpreta las señales de que no hay embarazo y envía las órdenes para que los niveles tanto de estrógenos como de progesterona disminuyan, ya no son necesarios unos niveles tan altos.

FASE PREMENSTRUAL

Al caer los niveles de estas hormonas nuestro ánimo empieza a decrecer, somos menos tolerantes al estrés, disminuye la líbido, aumentan las prostaglandinas, nuestra masa corporal y la retención de líquidos, a consecuencia de esto pueden aparecer sentimientos de irritabilidad y necesidad de introversión.

Nos sentimos más vulnerables, los estrógenos nos han hecho una de las peores “jugadas” que nos pueden hacer, nos abandonan y no volverán a nosotras hasta que empecemos de nuevo a estar fértiles.

No es que tengamos la regla, es que ¡Nuestro cerebro no tiene estrógenos!

Algunos autores lo denominan síndrome premenstrual que se verá acompañado por cambios físicos como los que mencionaba el primer día de regla.

Es normal sentir incluso ganas de llorar, aunque algunas mujeres argumentan que esta etapa de mayor sensibilidad les abre un mundo de creatividad y un pensamiento alternativo. Así que también podemos aprovecharlo.

En conclusión no estamos locas, ni somos histéricas: Somos cíclicas y comprender esto nos ayuda a vivir estos cambios de una forma más consciente y positiva.

¿Revisiones ginecológicas anuales?

Lo que la mujer no necesita. Actividades innecesarias y exceso de medicalización.

Información valiosa que no encontrarás fácilmente al menos que estés en contacto con información científica.

“Hazte una revisión ginecológica al menos una vez al año”. Es uno de los mantras más repetidos en revistas de belleza, foros y desde el sector privado médico.

Hablemos de una de las creencias más arraigadas en parte de la población femenina.Y es que la tradición del examen anual mueve intereses y cantidades económicas. Es una fuente cómoda de ingresos, ya que ver a mujeres sanas es una tarea sencilla.

Las mujeres sanas y sin síntomas no deben someterse a la llamada revisión ginecológica y mucho menos de forma anual. Esta práctica carece de fundamento científico como han demostrado reiterados y recientes trabajos.

 

¿Qué es la revisión ginecológica?

Es una prevención secundaria, es decir, un estudio a toda la población sana en busca de signos de enfermedad.

La práctica más habitual es buscar enfermedades hacer una exploración de mamas, a veces con eco y una ecografía transvaginal para visualizar los órganos pélvicos y una citología, en algunos centros también incluyen analíticas.

Este es un concepto que puede ser muy pernicioso por tener apariencia de buenismo.

Y a quien busca encuentra claro. Encuentra algo que no sabe muy bien lo que es, porque tampoco ibas buscando algo en concreto, pero algo encuentra y aquí comienza la batería de pruebas y exámenes para determinar qué es esa mancha. Una mancha de un proceso que seguramente sea totalmente inocuo pero ya hemos hecho que se convierta en una posible enfermedad convertido a una persona que era sana en una persona que se piensa enferma y con una cantidad de pruebas y procedimientos a sus espaldas que muy probablemente le hayan derivado en alguna complicación.

 

¿Por qué no tiene sentido hacerse revisiones ginecológicas?

¿Acaso hacemos revisiones cardiológicas o neurológicas anuales? No, sólo se hacen cuando existe un problema.

Las revisiones por rutina se han demostrado obsoletas. La ciencia no apoya esta tradición.

Está demostrado que una exposición continua a pruebas nos lleva al sobrediagnóstico y al sobretratamiento de mujeres. Por esto hay que estudiar si hay que hacer revisiones rutinarias en caso afirmativo revisar porqué lo hacemos y asegurarnos de que los beneficios superan a los riesgos.

Ni la detección precoz del cáncer de ovario ni del mioma, tumor benigno,son  enfermedades que se pueden cribar con la exploración ginecológica.

En el caso del cáncer de ovario porque los tumores que se observarían y palparían serían de suficiente tamaño como para que el diagnóstico llegara demasiado tarde. El segundo, porque la indicación de intervención de un mioma es por sangrado, por lo que detectarlo antes carece de importancia.

La citología o papanicolau tampoco debe ser anual por el simple hecho de que la historia natural de la enfermedad es mucho más lenta, precisa bastante más de un año para desarrollarse. Los exámenes anuales de papanicolau no aportan ningún beneficio en diagnóstico precoz con respecto a los exámenes trianuales, sin embargo los riesgos se multiplican.

¿Por qué hay mujeres que se hacen estas revisiones?

Esta es una buena pregunta desde el punto de vista antropológico. Imagino que es una mezcla de desinformación y porque a veces, algunas mujeres somos vulnerables a creernos que otros nos cuida y nos protege y la revisión ginecológica crea ese estado psicológico de protección.

No conozco todas las razones, lo cierto es que ocurre y hay un sector de la población femenina que se sigue sometiendo a estas revisiones rutinarias.

 

5 razones por las que no se recomienda la revisión ginecológica anual.

1º No es necesario.

2º No aporta valor a tu salud.

3º Te lleva tiempo, esfuerzo y dinero.

4º Limita tu autoconfianza y aumenta tus miedos.

5º Es contraproducente, produce más daños que beneficios.

 

En resumen:

La revisión de rutina no tiene ningún sentido. Los exámenes en la mujer que tendrían justificación científica es el de prevención de cáncer de cérvix con citología/ papanicolau cada 3 años y cáncer de mama bianual desde los 45 hasta los 65-70.

Y para finalizar decir que una mujer es libre de someterse a cuantos exámenes crea necesario, cada 6 meses o cada semana si así le gusta, apoyo esta idea siempre que se haga de forma libre y no desde el desconocimiento.

 

[testimonials columns=2 showposts=10 orderby=title]

PAPILOMA. 5 datos que no conocías

El papilomavirus humano es una infección viral. Se trata de la infección por transmisión sexual más frecuente y afecta a mujeres y hombres. Tenemos gran probabilidad de tener un contagio por este virus incluso si hemos tenido pocas parejas sexuales. Existen más de 100 variedades de VPH identificados, de los que al menos 13 tienen capacidad oncogénica pero generalmente no producen síntomas y desaparecen en 1 o 2 años sin causar lesiones. Sin embargo, algunas infecciones por VPH pueden persistir por muchos años y éstas podrían resultar en cambios celulares que, de no tratarse, pueden evolucionar a una lesión cancerosa.

¿Cómo se transmite?

Los virus del papiloma humano se transmiten principalmente por contacto con la piel del área genital. La mayoría de las personas van a contraer la infección en algún momento de su vida y algunas pueden tener infecciones recurrentes.  Lo habitual es el contagio después de iniciar relaciones sexuales y no es necesario que haya una relación con penetración para que se produzca la transmisión.

¿Qué síntomas produce?

La mayoría de las infecciones por este virus pasan desapercibidas y se resuelven de forma espontánea. La infección no suele ser dañina y no conlleva síntomas pero en algunos casos puede cronificarse y conllevar una lesión del área genital que puede dar lugar a:

En varones: Verrugas genitales y algunos cáncer anales.

En mujeres: cáncer cervical, algunos vaginales, vulvares o anales y verrugas genitales.

¿Cómo evoluciona esta infección hacia un cáncer?

En mujeres con un sistema inmunitario normal, el cáncer de cuello de útero tarda en desarrollarse de 15 a 20 años. Puede tardar de 5 a 10 años en mujeres con un sistema inmunitario debilitado, como las infectadas por VIH no tratadas.

En hombres también afecta y puede aparecer en varias localizaciones en ano, pene, escroto, testículos ingle o muslos. Incluso si no han tenido sexo anal pueden aparecer verrugas alrededor del ano.

Detección de VPH

Existe un test que detecta el DNA de papilomavirus. Sin embargo el resultado poca utilidad nos ofrece si no es acompañado por un programa de citología puesto que hoy en día son las lesiones y no el virus lo que podemos tratar.

Prevención

Existen vacunas contra tres de los virus más oncogénicos. La vacunación no sustituye el programa de citología/papanicolau.

Abstinencia de relaciones sexuales.

El uso del preservativo  disminuye la probabilidad de infección pero al no cubrir todo el área genital un contagio es posible. El preservativo femenino es más efectivo en prevenir cualquier tipo de infección de transmisión sexual pero tampoco es 100% seguro.

Tratamiento

Hay muchos tipos de virus del papiloma y una gran mayoría de ellos no causa problemas. Por lo general, las infecciones desaparecen unos meses después de haberse contraído, el 90% remite al cabo de dos años sin ninguna intervención. Sin embargo un pequeño porcentaje de estas infecciones puede persistir y convertirse en cáncer. Otros tipos causan condilomas y verrugas en el área genital.

Por lo tanto sólo se tratan las lesiones y los síntomas si las hubiera, no se trata la infección.

 

En resumen

  1. La gran mayoría de la población ha contraído este virus en algún momento de su vida.
  2. Existen más de 100 tipos aunque sólo unos pocos tienen capacidad de malignizar.
  3. Es el principal factor causal del cáncer de cuello de útero. También está implicado en otros tipos de cánceres anogenitales.
  4. En general no presenta síntomas y desaparece por sí solo sin causar problemas de salud, aunque algunos subtipos precisan una especial vigilancia.
  5. Su transmisión es eminentemente por vía sexual pero no es la única.

 

Alternativas al tampón

¿Qué elementos alternativos tenemos al tampón?

Las mujeres reglamos de media unos 1900 días en toda una vida. Veamos varios métodos de higiene menstrual alternativos a la compresa/toalla o el tampón convencional

Ropa interior reutilizable y compresas de tela

Estas prendas especiales para la regla deben lavarse en agua fría, intentando no usar suavizantes ya que crearían una capa hidrófoba que disminuye la absorción. Para finalizar es aconsejable secar al sol.

Son métodos naturales y sostenibles.

Copa menstrual

Es un pequeño continente de plástico blando que recoge el fluido menstrual sin absorberlo. Es hipoalergénico, respeta el pH y la flora vaginal.

Su uso es muy sencillo,  doblamos longitudinalmente y lo introducimos tal y como aparece en la imagen.

Snapshot_10

Una vez dentro de la vagina se abre y queda sellado por las paredes vaginales impidiendo la salida del contenido, a pesar de que nos tumbemos o cambiemos de posición.

Tras terminar con nuestro periodo de regla lo lavamos primero con agua y jabón y después lo podemos esterilizar con agua hirviendo hasta nuestro próximo ciclo.

Una de las principales ventajas es la relación que creas con tu regla, aprendes mucho de ella como la cantidad o el color real que no se aprecia con otros métodos.

El coste es de unos 20-30 euros en farmacias y tiendas on-line. También se venden en páginas chinas  por un euro aunque estas últimas no las he usado ni conozco su garantía.

Esponja vaginal sintética

Es un pequeño dispositivo de poliuretano que absorbe la menstruación.

Está lubricada para facilitar su inserción, dentro de los dispositivos intravaginales es uno de los más sencillos de introducir por la adaptabilidad del material. Además es tan blanda que se acomoda perfectamente a nuestra anatomía.

No incomoda aunque esté situada en el introito por lo que, a diferencia de los tampones, es difícil insertarla mal y que produzca dolor o molestias.Es un método que puede ser utilizado en la piscina, haciendo deporte o manteniendo relaciones coitales.

El mayor inconveniente es el precio, la unidad puede suponer un desembolso de entre 1  y 3 euros.

Esponja marina

Esta esponja natural no es un método tan estudiado para la higiene menstrual aunque muchas mujeres se han animado a usarlo.

Funciona igual que la anterior aunque habría que humedecerla previamente y retirar el exceso de agua ya que este tejido en seco es duro y bastante áspero.

Tiene un precio de 4 euros y se supone puede reutilizarse, aunque como he mencionado al principio es un método que no está tan estudiado.

__________________________________________________________

Somos mujeres diferentes y cada cual opta por sus métodos predilectos, ya sea por comodidad, precio o sostenibilidad.

Espero que esta información nos ayude a conocer sobre recursos para la higiene menstrual distintos a los convencionales y si optáis por el uso del tampón o compresa es porque lo queréis así y no por carecer de otras opciones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Test de papanicolau

¿Qué es el test de papanicolau y porqué todas las mujeres deben hacerlo?

La citología cervico-vaginal o test papaniculau, como se conoce en latinoamércia, es una prueba para la obtención e identificación de nuestras células del cuello del útero.

¿Para qué sirve esta prueba?

Lo que queremos conseguir es una detección precoz de lesiones en estadío pre-maligno que aún no dan síntomas, cuyo diagnóstico y tratamiento temprano evitaría la progresión a carcinoma invasor.

Este tipo de cáncer tiene una ventaja y es que la velocidad con la que se desarrolla la enfermedad a partir de lesiones de bajo grado es muy lenta, de años o incluso décadas. Esta dilatada evolución natural ofrece la oportunidad de detectar mediante pruebas de cribado las lesiones en fases tempranas y, por tanto, ofrecer un tratamiento precoz.

¿Qué es el cáncer de cuello de útero?

El cáncer de cuello uterino es el segundo cáncer en frecuencia en las mujeres (el Ca de mama es que tiene mayor incidencia) entre las mujeres de hasta 65 años de edad y la causa más frecuente de cáncer ginecológico en todo el mundo . No obstante, también cabe señalar algo importante, dentro de los cánceres de la mujer es el que más supervivencia presenta.

Existen estados que representan un mayor riesgo para este tipo de cáncer como son el tabaquismo, la inmunosupresión, la infección de virus de papiloma, el uso prolongado de anticonceptivos orales, o haber tenido múltiples parejas sexuales.

¿Cómo se realiza?

Pide cita con tu matrona, bien de tu centro de salud o bien privada.

El día de la prueba te tumbarás en posición de litotomía.Lithotomy Position Definition, Procedure, birth, Complications

Tu matrona cuidadosamente va a insertar un espéculo en tu vagina para observar tu cérvix, después recoge una muestra de la parte más interna llamada endocérvix, con un cepillo alargado especial.

timthumb

La muestra es enviada al laboratorio donde será examinada bajo el microscopio para observar cualquier cambio anormal en las células.

Normalmente la matrona aprovecha también para evaluar genitales externos, vagina y tu suelo pélvico.

Este proceso no duele, aunque en algunos pocos casos podemos tener los músculos muy contraídos, en tensión y por esta razón la vagina se estrecha pudiendo resultar en una exploración molesta.

No te preocupes si estás nerviosa, la matrona lo sabrá y creará un clima de calma y relax.

¿Qué efectividad tiene?

El objetivo final del cribado cervical es disminuir la incidencia y la posterior mortalidad por cáncer invasivo de cuello uterino. La evidencia disponible respalda el cribado a todas las mujeres en un rango de edad.

Los estudios han reportado un efecto beneficioso y protector de estos controles ya que el riesgo de sufrir un cáncer de cuello de útero invasivo es de 3-10 veces mayor en mujeres no sometidas a cribado.

¿En qué momento debo hacerme la prueba?

En cualquier momento a partir de los 21 años. Las menores de 20 años tienen un riesgo basal muy bajo de desarrollar cáncer de cérvix y la probabilidad de que las alteraciones citológicas encontradas durante el cribado remitan espontáneamente son altas. Por lo tanto, en mujeres menores de 21 años, no se recomienda el cribado de cáncer de cuello de útero.

El cribado debe hacerse entre los 21 y 65 años, independientemente de su actividad sexual, se recomienda la realización de una citología o prueba de Papanicolau cada 3 años (grado de recomendación A).  Independientemente de si se ha tenido o no actividad sexual, aunque es cierto que la probabilidad de desarrollar cáncer de cérvix si nunca ha tenido relaciones sexuales es baja.

En mujeres entre 30 y 65 años, podría ser válida la realización de la citología cada 5 años si se acompaña de un test de detección del VPH (grado de recomendación A).

A partir de los 65 se recomienda interrumpir el cribado.  Sin embargo en mujeres mayores de 65 años que nunca hayan sido estudiadas, se recomienda la realización de una única citología.

Preparación 

  • No programe la cita con la matrona durante la regla. Debe hacerlo al menos 2 días después de haber finalizado la menstruación.
  • No usar cremas vaginales, humectantes,  lubricantes o medicamentos vaginales 2 a 3 días antes de la prueba.
  • No mantener relaciones coitales 2 días antes de la prueba.